El 4 de octubre del año 1991 conocí la ciudad donde estaba destinada a nacer y a pasar los primeros años de mi existencia, en ellos crecí, hice realidad muchos de mis sueños y realice el proyecto de vida. Valledupar capto mi atención desde que tuve conciencia de lo que era, ya que solo allí pude ver como las montañas se tornan de amarillo cuando el cañahuate florece, solo las corrientes de agua cristalina que lo bañan (Río Guatapurí) pueden llegar a convencerme de un regreso y solo en este lugar pude descubrir la esencia de la música vallenata. Mis padres (Tomas Darío y Mayle) vienen de cunas diferentes, pero su unión dio como resultado un hogar equilibrado, su tercera y última hija fui yo, me bautizaron con el nombre de Naimara Gutiérrez Parodys. He venido forjando mi carácter gracias a la influencia que recibí de ellos, la educación que me brindó durante toda mi vida escolar el Gimnasio del norte y lo más importante por tener mi vida fundamentada en Dios y su palabra, utilizando como instrumento a Generación Explosiva (GenXp), un ministerio que cambió mi vida. Por ser conciente que a los 17 años de edad una persona no puede haber terminado de definir su personalidad, decidí estudiar psicología en la universidad de San Buenaventura (Medellín) con el objetivo de impactar positivamente al mundo, ya que reconozco y sé que la falta de líderes conlleva a las peores crisis.